Monday, August 16, 2010

Elvis en el corazón de las tinieblas. Por Sergio Monsalvo C. "La mosca en la pared. Año 4. No.42 México D.F.".


"Nothing really affected me until Elvis. it was Elvis who got me hooked for beat music. When I heard Heartbreak Hotel, I thought -this is it-, and I started to grow sideburns and all that gear".
John Lennon. New Musical Express 1963


Well since my baby left me
I found a new place to dwell
It's down at the end of lonely street
At Heartbreak Hotel

En 1956, la muerte entró como tema en las canciones del rock and roll y lo hizo por medio de quien haría de ese año su año: Elvis Presley. La figura de Elvis, desde el momento de su aparición en la escena musical, se constituyó en un icono cultural generador de tópicos. El de la muerte fue uno que se sumó a los del peinado, el movimiento de los labios, el uso de la ropa, el micrófono, la postura en el escenario, la guitarra como escudo, lanza y estandarte, los movimientos corporales, la estridencia del rock and roll star y la vida como tal. Con él comenzó prácticamente todo y de él derivó también prácticamente todo. Las leyendas surgidas del género en uno o varios aspectos lo tienen a él como referencia definitiva. El es el hito y el mito por excelencia.

El 10 de enero de 1956, sólo dos días después de haber cumplido veintiún años, Presley entró a los estudios de la compañía RCA en Nashville para grabar sus primeros los tracks para su primer L.P.  Aquella primera sesión produjo un tema que haría época, "Heartbreak Hotel", una de las piezas mas impactantes del rock que se hayan editado jamás. La canción había sido compuesta entre Mae Axton, Tommy Durden y Elvis, (inspirada en un encabezado en el periódico acerca de un cadáver no identificado  en un hotel y una nota suicida junto a él: "I walk a lonely street", sin que él publico conociera esta historia, "Heartbreak Hotel" lanzado como sencillo en Febrero de  1956)*, evocaba una desesperanza sepulcral absoluta.

Nada en el horizonte musical de aquel tiempo insinuaba siquiera un grado de desolación semejante. La interpretación de Elvis resultó extraordinariamente madura y conmovedora, pues evitaba de manera resuelta cualquier actitud histriónica para aceptar, con dolor y resignación, una soledad equivalente a la muerte. Sólo el trabajo escueto pero enfático de Floyd Cramer en el piano, enriqueció el ambiente de la pieza, captada por una producción minimalista muy apropiada.

En forma independiente a sus logros posteriores, Presley se reservó un lugar en la historia del rock por uno de los mejores discos debut realizados por artista alguno con una disquera de tal magnitud en ese entonces. En el mismo mes que grabó "Heartbreak Hotel", Elvis apareció por primera vez en televisión estadounidense a nivel nacional, para mostrar sus movimientos abiertamente sexuales a un eufórico público adolescente y aun confundido público adulto cuya indignación llevó a los productores a realizar, en posteriores apariciones de Elvis en la televisión, solamente tomas de la surgiente estrella, de la cintura para arriba. Lo demás se volvería historia.



And although its always crowded
You still can find some room
Where broken hearted lovers
Do cry away their gloom



En los dos años siguientes, el rock and roll se consolidó como genero y se extendió como nueva contracultura por todo el mundo. Elvis Presley fue su adalid y la imagen constitutiva del movimiento, e impuso sus huellas por doquier. Sinembargo el Status Quo, no se iba a resignar tan fácilmente ante la avasalladora presencia. La ideología dominante, el talón de Aquiles Presleyano, necesitaba someter al héroe, y como en cualquier choque cultural, lo puso en la palestra: en 1958 fue llamado a filas por dos años durante la intervención norteamericana del momento.

Elvis no murió al frente, pero se desvaneció; y a su vuelta, el rocanrolero primigenio, el esencial, el que se elevó a la categoría de guía parnasiano desapareció -salvo magnos instantes recién su retorno del ejercito*- del mapa. De ahí en adelante, como personaje mítico sería sacrificado una y otra vez, (en otros cuerpos, con otros nombres), en castigo por haber incendiado los espíritus. Mientras, Elvis -el humano-  sería poco a poco domesticado, convertido en un cantante de variedad y películas lastimosas. Este hecho se constituiría de forma metafórica en la primera "muerte" ritual del genero, pero no del rock mismo, este ya había trascendido a los individuos. 

"El rock and roll llegó para quedarse y no morirá nunca" cantaron Danny Rapp y los juniors en 1959, luego de las inesperadas y trágicas muertes de Buddy Holly, Big Bopper y Ritchie Valens en un accidente aereo, -de que paralelamente Little Richard renunciaba al rock para volverse un predicador, de que Chuck Berry sería llevado pronto a la cárcel y Jerry Lee Lewis sería quemado vivo por los medios de comunicación*. Danny Rapp deseaba crear algo parecido a un llamado a cerrar filas, a un himno para la generación. Sin embargo, aunque no se erigió en tal himno, dentro de su candidez se puede denominar una auténtica declaración de fe, producto de una era caracterizada en igual medida tanto por su inocencia  como por su ardor. La muerte era ya una presencia concreta. 

Casi un cuarto de siglo mas tarde, en 1983, no quedaba nada de aquella inocencia y ardor. Danny Rapp se encerró en la habitación de un motel en Arizona y se dió un tiro en la cabeza. El rock continuó. Rara vez es posible observar una ironía tan rica en dolorosas implicaciones. No tiene caso analizar la muerte de Danny Rapp, es un tópico. El rock cobró otra victima y expresó una verdad en forma tan sobrecogedora que se convirtió en un cliché más que evidente. Además del sexo, las drogas y los cortes de pelo, la muerte a dado el tono para el rock desde sus comienzos y tanto como otras decenas de aspectos cualesquiera, vincula a Elvis Presley con los Rolling Stones, los Beatles, los Sex Pistols, Joy Division, Nirvana.

El rock sigue vivo, pero muchos de sus dirigentes puntuales no. La mayoría han muerto jóvenes, en condiciones absurdas, víctimas del abuso de las drogas, el alcohol, en accidentes automovilísticos y aéreos, por depresiones severas, y otras causas inimaginables. Es ya una tradición añeja. El blusero Robert Johnson y el cantante country Hank Williams, quizá los dos totems más influyentes con relación a todo lo que habría de ser el rock, no alcanzaron los treinta años de edad: ambos murieron antes de que Bill Haley pudiera instar a todos a rocanrolear alrededor del reloj.



Well, the bell hop's tears keep flowinp
And the desj clerk´s dressed in black
Well they been so long on lonely street
They ain't ever gonna look back.



Elvis Presley supo dar los toques finales a lo iniciado por Johnson y Williams, al ocupar el lugar de Prometeo en una especie de concatenación del mito. Elvis fue el heredero del fuego, el primogénito y a su vez puso los ejemplos para casi todo lo sucedido a continuación. Sin él no hubieran existido John Lennon y Brian Jones, Jim Morrison, por no hablar de Sid Vicious o Kurt Cobain. Presley rebasó los treinta años, pero murió joven de cualquier manera,  y convirtió a los 42 en un coto legendario como el de los 27 o los 33.

Uno se pregunta entonces que diablos ocurre. ¿De entre los atavíos del rock -las drogas, el alcohol, las obsesiones de los fans, la vida de las giras-, hay algo que de manera inherente sea fatal o peligroso? ¿O será que las personas elegidas por el rock de antemano poseen una línea de vida debilitada, destinadas a una muerte prematura sin importar los avatares? La historia dice que sí. Medio siglo de cultura ha servido un festín de muertes para el análisis, una para cada momento y algunas para ocasiones que no sabíamos que existieren. Aunque supusiéramos que los lideres políticos, las celebridades de cine, y los pilotos de vuelo acrobático están expuestos a los mismo peligros y tasas de mortalidad, los diversos contextos en los cuales se mueven jamás han incluido la misma invocación desenfrenada de la muerte, ese desafío escalofriante dirigido no sólo contra las limitantes físicas, sino también las metafísicas.

Es difícil escapar de la muerte en el rock. En el de a de veras, en el auténtico, en el que el arte y la vida se confunden. Como sea, la propuesta se sostiene. Dedicar la vida al género desde siempre ha entrañado una decisión en esencia de carácter religioso, resultante en vidas plenas de rito y misterio. Desde sus comienzos se han insinuado en el rock visos de muerte y visiones del más allá, los cuales en muchos casos adquirieron bastante fuerza. Si no se quiere remontar hasta Robert Johnson ahí está "I´ll Never Get Out of This World Alive", de Hank Williams, un éxito de 1952. De no vastar con esto, están la mencionada "Heartbreak Hotel", o "Mystery Train" y "Long Black Limousine" de Elvis, "I Put A Spell on You" de Screamin' Jay Hawkins, "Great Balls of Fire" de Jerry Lee Lewis o "Folsom Prision" de Johnny Cash.

En el rock, la extraña y obsesiva fascinación con la muerte y el poder sobrenatural se mantuvo bajo la superficie, si bien transluciéndose de manera bastante clara hasta mas o menos 1968, fecha en la cual se manifestó plenamente. Lo que antes había sido objeto de sombrías alusiones, en importante medida debido a poderosos tabúes, de súbito se convirtió en un punto focal y rasgo principal de muchos grupos y carreras, o al menos en su imagen dominante: los Rolling Stones, los Doors, Iggy Pop, el Velvet Underground, y un sin numero mas. (1968, año en que Elvis Presley resucita de entre los muertos; olvidado, explotado, ridiculizado, reducido a ídolo de matiné, deja Hollywood y la gran máquina, sin nada que perder vuelve a sus raíces, vuelve al rock, pálido y vestido de cuero negro reclama su trono: el rey no estaba muerto, solo estaba dormido se dijo en la literatura del rock. Luego vuelve a Memphis y en los siguientes dos años graba material comparable a sus primeros años, vuelve a las giras, vuelve a encarnar y a definir la parafernalia del rock star, pero también se lanza a una carrera de excesos y auto destrucción casi sin paralelo que lo llevaron a la muerte en Agosto de 1977, antes de ésta, la definitiva, otra muerte ritual: en 1973 cuando decidió dejarse morir, morir esta vez, lentamente por sus propias manos)*.

En 1977, los Sex Pistols y el punk hicieron de la automutilación y el exceso verdaderos, un espectáculo rutinario y afirmación de buen tono como forma de autodestrucción. Sid Vicious resultó entonces el sacrificado. Al llegar los ochenta, John Lennon fue asesinado a los cuarenta años por un fanático desquiciado,. En 1981, las obsesiones con la muerte profesadas por personajes como Ian Curtis de Joy Division, quien se ahorcó, se consideraban románticas. En 1994 Kurt Cobain se voló la cabeza con una escopeta. El siglo XXI apenas comienza.  



Now, If your baby leaves you
and you got a tale to tell
Just take a walk down lonely street
to Heartbreak Hotel



Elvis Presley murió solo, y fue encontrado tirado en su baño,  como Janis, como Hendrix, como Morrison, ¿Qué siginifica todo ello? Vivir escribió alguna vez Ibsen, es combatir contra los seres fantasmales que nacen en las cámaras secretas de nuestro corazón y de nuestro cerebro. Para el rock, a partir de "Heartbreak Hotel" -la canción angular en este sentido-, la estancia en lo tenebroso significó un acercamiento a la muerte: juzgarse a sí mismos frente a ella y poetizar al respecto. ¿Cómo? Al llevar al extremo lo que acosa a la mente de nuestro tiempo: la propia vida y en ésta el aspecto más hedonista de la permanencia: sex & drugs & rock and roll, el lema (creado como tal por Ian Dury) que surge en todas partes cuando se habla de esta escena musical. Son palabras mágicas con las cuales el roquero prometeico reta a los dioses, quienes en venganza lo encadenan al final prematuro que se repite ad infinitum. El castigo definitivo. Sin embargo, a las deidades les sale el tiro por la culata, al tornarse su víctima en un semidios, en un mito a su nivel.

Elvis puso altos los parametros del sexo, -el irradiado y el consumido- , de las drogas: era una auténtica farmacia (encontraron sangre en su torrente de drogas dijo George Harrison al respecto*), y del rock and roll (lo modeló a su imagen y semejanza. En ello invirtió su vida, (misma que cristalizó en un tópico), y previó su muerte (otro).



You make me so lonely baby
I get so lonely
I get so lonely I could die.












*Notas agregadas por el autor del blog.


4 comments:

ROCKLAND said...

Un recuerdo paar el más grande.

Han pasado 33 años pero tu música siempre estará presente en nuestros corazones.

Larga vida al Rey.

Saludos.

javistone said...

Hola, no conocía tu blog y me ha dejado sin habla... realmente adictivo! Te enlazo, si no te importa.
Saludos!

Fresa Podrida said...

javistone, gracias por el enlace, esperamos poder seguir ofreciendo mucho mas rock & roll por aquí.

Saludos de vuelta!

Fresa Podrida said...

Rockland, gracias por el comentario y la visita, sí, larga vida al rey.